
Esta gente que llena la avenida de algarabías, bullas, jolgorios y
demás nacionalismos infantiles, porque no existe nacionalismo que no sea
infantil. Están ajenos a una ciudad que se derrumba de pura mierda, llena de navajeros, de mafias, de jóvenes incultos pero muy puestos en colores y
banderines mientras entonan el salmo
heroico-nacionalista idiota de turno y aprovechando la situación para desahogar
vilezas y demás indignidades. Pero los
bien comidos siguen su fiesta con sus casacas
del color preestablecido y muy contentos de conquistar esa avenida a la
que consideran exclusivamente suya, pensando
que pronto toda la ciudad y luego sus provincias serán únicamente de ellos ¿Será que todos los demás son hologramas o
pensarán arrojar una especie de virus para liquidar indeseables?